Existe una delgada línea que separa la cordura de la locura, el nerviosismo del ataque de ansiedad, la vida, de la muerte. Las delgadas líneas son las que nos atan a la existencia, porque son las delgadas líneas las que hacen que la vida sea tan rara e impredecible.
Hoy para mí existen cosas que no tienen ni pies, ni cabeza. Decir cosas que contradices con hechos, yo lo doy todo por mis hijos, pero le quiero quitar la pensión a uno de ellos con la que el otro estudia fuera. Y cosas así...
Hoy solo me apetece dormir y llorar. Y soñar, que en algún lugar alguien hace justicia aunque sea por lo de Bagdad