A veces veo el mar y siento envidia, el mar actúa como un solo ente, aunque este solo ente está formado por miles de gotas. Cada gota, distinta de las demás sigue su propio camino, dejándose llevar por la corriente, en un caótico baile que nunca termina. Y así es el mar, formado por miles de millones de gotas, y actuando como uno solo...
Antes, cuando estaba siempre en Cádiz, y tenía mucho tiempo libre, cogía a diario la bici para mantenerme un poco en forma. La cogía hiciera buen tiempo, lloviera, o hiciera viento, incluso la he cogido muchas veces cuando hacía tormenta, realmente esos días nublados y lluviosos eran los que más me gustaban para ir con la bici, porque aunque volvía empapado, embarrado y magullado, llegaba con una sonrisa de oreja a oreja en la cara. Esos días lluviosos, que tanto me gustaban eran los días en los que más disfrutaba de la bici, porque no había nadie en la calle, y podía ir con la bici a toda velocidad, y saltaba los charcos cuando eran pequeños, y cuando eran grandes los pasaba a toda velocidad.
En esos días lluviosos llegaba con mi bici al que era mi escondite secreto, donde podía pensar, o no pensar, pero siempre a solas. Y allí me tiraba a observar a ese manto azul que rodea a la isla en la que crecí, y pensaba en como actuaba, la manera tan perfecta en que actuaba. Millones de gotas, que se unían con un único fin, fluir, solo fluir, y conseguir apoderarse de la tierra en su fluir, dejando huella en la tierra que tocan. Dejando que las gotas que desean unirse a ellas se unan a ellas, abrazarlas como hermanas, que vienen del cielo como ángeles, y se unen a ellas en su misión. Solo fluir... Entonces, todas esas millones de gotas juntas golpean la balustrada con fuerza e intentan saltar a la tierra para anegarla, para apoderarse de ella, y cuando una oleada de esas millones de gotas golpean las rocas con fuerza, la que viene detrás ya está preparada para volver a hacerlo, con el mismo fin, fluir, fluir por todos los confines de la tierra. Y entonces, la mar, con su tesón insuperable, consigue desgastar la tierra y poco a poco, hacerse su dueña, y así conseguir lo que quizás para una sola, sería imposible, pero lo que para todas las gotas que forman la humanidad es una de las infinitas posibilidades de lo que pueden conseguir...
Y entonces pienso en la humanidad, millones de personas, todas distintas en su identicidad, todas fluyendo por el mundo, intentando hacerse con él, todas ellas, enfrentadas... Luchando unas contra otras, compitiendo por lo mismo, cuanto cambiaría nuestra historia si fuésemos capaces de luchar juntos, de aliarnos, cuan lejos llegariamos...
Yo decidí hacer como la mar, y juntarme con otras millones de gotas, nos son millones, y seguramente serán menos de diez, pero junto con ellas intento dejar mi huella en la tierra, mientras fluyo y vivo, como si fuera una gota de agua. Y con la más especial de todas ellas, espero evaporarme algún día, juntos, y volver a alguna nube, para que cuando llueva, volvamos a caer juntos...
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2 comentarios:
mola:)
esto me recuerda a la peli de antZ!!!
pero si lo piensas bien... a mi me gustaría más ser barco, bueno, pirata que conduce un barco pirata, capitán de los piratas que pasa de todas las gotas, y a las que quiere las mete en una botella y a tomar viento fresquito... jummm... ásí podría dominar el mar, pero vivir en él... y comer atún... y mmmm... definitivamente quiero ser pirata...
(las conclusiones que saca una despúes de leer por ahí que las gotas del pipi son genios que se escapan y que las gotas del mar son personas en la humanidad.... yo quiero ser pirata. sin complicaciones)
(eso sí quiero ser un pirata de los feos de esos con los dientes negros)
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